martes, 8 de septiembre de 2009
Hacia el cubismo
Influencias africanas
Protocubismo
En agosto de 1906, al volver de Gósol, retomó el Retrato de Gertrude Stein trabajando de memoria (Stein se encontraba en Italia) y redujo su rostro a una especie de máscara ibérica, impasible y expresiva a la vez.40 41 Picasso dijo del Retrato de Gertrude Stein: «Todo el mundo piensa que ella no es en absoluto como su retrato, pero no importa, al final conseguirá parecerse a él.»38 Bajo las influencias de la escultura ibérica y la pintura de Cézanne, que contemplaba expuesta en los Salones, Picasso investigaba la forma y el volumen,42 lo que puede apreciarse en el Autorretrato con paleta(Philadelphia Museum of Art, Filadelfia),43 cuadro de un arcaísmo casi salvaje que también adelantaba las influencias acumuladas por Picasso desde 1905.44 39
El Salón de Otoño de 1906 mostraba una retrospectiva de Gauguin que impresionó profundamente a Picasso y tuvo gran influencia en su trabajo; el Salón también incluía diez obras de Cézanne, que falleció por esas mismas fechas. En invierno Picasso pintó Dos mujeres desnudas (MoMA, Nueva York), en las que llevó al extremo la estilización escultórica; la monumentalidad de las figuras y el uso autónomo de las luces y sombras remiten a Las grandes bañistas de Cézanne. Hacia final de año deja de pintar, y se enfrasca en una serie de estudios y bocetos de desnudos para una composición de múltiples figuras bajo el tema del burdel, que culminaría en 1907 con la revolución que supusieron Las señoritas de Aviñón
Primitivismo ibérico
En 1906, después de tres meses de trabajo sobre el Retrato de Gertrude Stein, lo aparca un tiempo, y realiza los primeros bocetos de Las señoritas de Aviñón. Abandona el tema de los arlequines por los jinetes y jóvenes en paisajes bucólicos, en la línea de Gauguin y Puvis de Chavannes, en una búsqueda de clasicismo tanto temático como formal, que lo conduce al estudio del arte antiguo; en marzo descubre el arte primitivo español en una exposición en el Louvre de esculturas ibéricas encontradas en Osuna y en Cerro de los Santos, entre las que se encontraba La Dama de Elche. La galería Ambroise Vollard adquirió la mayoría de las telas rosas también en marzo. En mayo se fue con Fernande Olivier a Barcelona, donde la presentó a amigos y parientes, y luego durante el verano a Gósol, en Lleida, donde entró de nuevo en contacto con el primitivismo esencial de la cultura popular, y pintó escenas de baños y desnudos vistos desde un exquisito dominio del rojo; esta paleta rojiza de Gósol refleja una preocupación por el modelado de los volúmenes, y un retorno a las raíces de un mediterráneo arcaico.38 Esto le inspiró una serie de cuadros con personajes que rescatan ciertas características de ese primitivismo, rompiendo con su estilo anterior; aunque la simplificación de rasgos y volúmenes son rasgos precursores del cubismo, ésta fue una etapa con vida propia, sin pertenecer a ningún estilo reconocido. Podemos observar en estos cuadros sus propios rasgos faciales incluso entre las figuras femeninas, lo que puede apreciarse comparándolos con los autorretratos de ésta serie.39 Esta estancia tuvo un impacto importante en la obra de Picasso, pues las pinturas de Gósol marcaron el comienzo de su revolución cubista el año siguiente; años más tarde Picasso retomó lo que hubiera sido el transcurrir lógico de este estilo, en su época neoclásica.
La familia de saltimbanquis
Del 25 de febrero al 6 de marzo de 1905 expuso en la Galería Sérurier sus primeras telas rosas. La crítica habló del anuncio de una transformación luminosa de su talento; tras el dramatismo de la época azul, Apollinaire describió las obras del período rosa en la Revue immoraliste: «Bajo los oropeles destellantes de sus saltimbanquis, se siente verdaderamente la piedad de las gentes del pueblo, versátiles, astutos, mañosos, pobres y mentirosos.» Según dijo Fernande Olivier, Picasso parecía amar aquello para lo que no estaba hecho, aquello que era diferente a él: los gitanos, las corridas de toros, los cabarets turbios, los payasos y el mundo del circo; amaba y se sumergía con delicia en todo aquello que tenía un color local violento.35
En la primavera del mismo año pintó La familia de saltimbanquis (Washington, National Gallery), una de sus principales obras de ese año, una clara evolución hacia la época rosa; un paisaje desnudo y desdibujado en el que se enmarcan aisladas las bien dibujadas y estilizadas figuras de los titiriteros, personajes marginales cuya vida solitaria impresiona a Picasso.36 Una tarde, tras abandonar el Cirque Médrano con Max Jacob, decidió modelar su cabeza en barro, y conforme trabajaba la pieza en los siguientes días, añadió el sombrero y cascabeles de un bufón, al estilo de los personajes circenses. La pieza fue llamada "El loco (cabeza de arlequín)", que el galerista Ambroise Vollard consiguió que fuera fundida en bronce
La belle Fernande
La muerte de Casagemas
Se conoce como período azul de Picasso al que discurre aproximadamente entre 1901 hasta 1904: este nombre proviene del color que domina la gama cromática de las pinturas, y tiene su origen en el suicidio de su amigo Carlos Casagemas el 17 de febrero de 1901, que lo dejó lleno de dolor y tristeza.19 Casagemas, después de haber tratado de asesinar a su amante Germaine, una bailarina del Moulin Rouge que frecuentaba el círculo de artistas españoles, se suicidó en París. Picasso, motivado y sensibilizado por la muerte de su amigo pintó un cuadro que nombró La muerte de Casagemas,20 cuadro alegórico que empezaba a mostrar su paso al período azul. La división del espacio del cuadro en dos partes, tierra y cielo,cuerpo y espíritu, recuerda la del Entierro del Conde de Orgaz, de El Greco.21
Otras influencias en la obra de Picasso en este periodo fueron las de Van Gogh y Gauguin, el primero sobre todo a un nivel psicológico, como se refleja en la intensidad emotiva de los cuadros de esta época, aunque también se aprecia una simplificación de volúmenes y contornos definidos que hacen pensar en Gauguin, de quien también tomaría una concepción universal de la sentimentalidad.19 Picasso manifestaba la soledad de los personajes aislándolos en un entorno impreciso, con un uso casi exclusivo del azul durante un período superior a dos años, hecho que prácticamente carecía de precedentes en la historia del arte. Asimismo, el alargamiento de las figuras que se iba introduciendo en sus obras recordaba de nuevo el estilo de El Greco